Los laminados Formibus fueron especialmente desarrollados como
revestimientos para la industria de ómnibus, casa rodante,
etc., brindando resistencia, estabilidad y excelente decoración.
Su superficie no es porosa
y no retiene suciedad lo que dificulta así la proliferación
de hongos y bacterias. Por lo tanto su conservación
es muy simple: apenas un paño humedecido en un producto
de limpieza doméstica, exento de solventes o componentes
de limpieza que presenten alto poder de agresividad, como
esponja abrasiva, esponja de acero o saponáceo en
polvo o crema. Se debe evitar el uso de cera (o silicona),
que aplicada en la superficie del laminado, forma una película
grasienta, que dificulta la limpieza y perjudica su presentación.